Pocas cartas influyeron tanto en la novela realista de finales del
XIX como aquella donde Friedrich Engels la definió como “el retrato de
tipos habituales en su entorno cotidiano”. Sin embargo, apenas se sabe
que el mensaje era para Margaret Harkness, una escritora comprometida,
feminista y cosmopolita, inédita en español.
Fallecida hace cien años, Harkness nació en 1854 en
Worcestershire (Inglaterra), en el seno de una familia acomodada. Pese a
su educación para ser madre y esposa, en 1877 se fue a Londres huyendo
de sus padres, que querían verla casada, y se hizo enfermera, labor que
compaginó con sus primeras incursiones periodísticas (Women as civil servants, su artículo inicial, apareció en 1881).
En 1882, Harkness dejó la enfermería por el periodismo. Antes, había
obtenido el carné de la Biblioteca del Museo Británico, donde impartió
varias conferencias sobre la historia de Asiria y Egipto, reunidas en Assyrian Life and History (1883) y Egyptian Life and History According to the Monument
(1884). Además, allí conoció a las intelectuales Olive Schreiner,
Clementina Black y Eleanor Marx, con quienes mantendría una gran amistad
durante el resto de su vida (Harkness amadrinó a la sudafricana
Schreiner a su llegada a Londres, y le dedicó su segundo artículo, donde menciona por primera vez su interés por la mujer obrera).
Para seguir leyendo el artículo en CTXT, pincha AQUÍ